YETI TRAIL 2011

Pensar con la cabeza para acabar carreras… 

Una traca al más puro estilo levantino precede a una rápida salida que se retrasa unos minutos sobre el horario previsto por la organización. En los primeros compases de la carrera me encuentro en la mitad de un pelotón que mantiene un ritmo algo forzado para mí. De esta manera comienza mi andadura de algo de más de siete horas por los montes de Sierra Espuña, Murcia.

 
Alrededor del kilómetro seis consigo evadirme del excitado ambiente del inicio, para definitivamente afrontar mi carrera, con mis ritmos y mis sensaciones. Momento en el cual empiezan a pasarme una gran cantidad de corredores. El día será largo y hay que reservar, así que, utilizando como mi mejor aliado la cabeza, conseguiré regular mis fuerzas hasta el último metro.


El recorrido consta básicamente de tres subidas con sus respectivas bajadas .Después de coronar el primer pico del día sobre el kilómetro 14, Las Cunas, comienza el primer descenso. Rápido, técnico en los primeros kilómetros y muy disfrutón. Adelanto a bastante gente, incluido algún grupo de senderistas que, aún sin entendernos demasiado, nos animan calurosamente.

Remontando una ancha pista que atraviesa un poblado bosque de coníferas, alcanzaremos el segundo pico del día, el Morrón de Espuña, donde la organización ha establecido un límite de tiempo de cuatro horas. Aquí encontraremos un agradable avituallamiento, en el que si nos ofreciesen cerveza en lugar de bebida isotónica, más de uno daría su carrera por terminada en este punto.

En el comienzo de esta segunda bajada, doy alcance a dos corredores, en cuya agradable compañía, y tras adelantar a números compañeros de aventura, llegaremos al comienzo de la última subida del día. Lugar donde se ubica un avituallamiento con una desagradable sorpresa, ya que se ha acabado el líquido. Algunos deciden esperar con la esperanza de que llegue la organización para reponer las escasas existencias. Yo decido continuar, ya que a pesar de que no es gran cantidad, todavía conservo algo de bebida en la mochila.

Quién me iba a decir que Murcia, con sus huertas y naranjos, iba a tener una montaña en la sufriese como si en el mismísimo Pirineo me encontrara. Pues efectivamente, en esta última subida del día toca apretar con fuerza los dientes, ya que las rampas son verdaderamente duras. En la parte final, y tras haber superado la famosa “Senda del Caracol”, compartimos el último tramo de subida y posterior bajada para alcanzar la cima del Morrón Chico.

Senda del Caracol

Ahora toca bajar, con una primera parada en el avituallamiento al que llegaré ya algo deshidratado, y después a disfrutar por una senda estrecha, con curvas cerradas y por buen terreno. El Barranco de las Brujas, también algo angosto, desemboca en la zona del camping de El Berro. Los últimos metros los recorremos por asfalto y llegamos a la ansiada meta en la plaza mayor.

Ha sido una preciosa carrera de montaña, con un tiempo estupendo y una organización muy buena, a pesar de pequeños puntos que mejorar para futuras ediciones. Y que mejor para rematar la faena, después de un largo viaje hasta Madrid, que un maravilloso recibimiento de Alejandro y Elena, y una pedazo de mariscada bien regada de Albariño que compartir con mi mejor entrenadora, masajista y psicóloga. Desde luego sin ellos, no podría llevar a término cada uno de los objetivos que por mi poco amueblada cabeza van apareciendo. 
 

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