CROSS DE LAS DEHESAS 2011

A las 9:02 comenzamos a correr por la Calzada Romana en dirección al Puerto de la Fuenfría. La subida es dura, así que antes de llegar al kilómetro 2 ya estoy andando. He salido demasiado rápido otra vez. Esto, unido a un intenso dolor lumbar, hace que empiece mi particular “penitencia”. 

Ricardo me adelanta alrededor del kilómetro 3, intento seguirle pero se me aleja cada vez más. La llegada al Puerto de la Fuenfría me anima, pienso que voy recuperando algo de fuerza. Pero no es así, y cada vez pierdo más posiciones en la subida al Collado Minguete. La corta bajada antes de comenzar la última pala que nos dejará en la cima del Montón de Trigo, me permite recuperar alguna posición, pero sigo sin encontrar mi ritmo de carrera. 

En 1 hora 3 minutos he coronado el punto más alto de la carrera, y comienza la bajada hacia la Fuente de la Reina. Se me ha pasado el dolor de espalda y parece que voy recuperando las buenas sensaciones. Empiezo a ganar posiciones, y de repente me encuentro bajando muy rápido. 


Pero en el mejor momento de la bajada, cuando más rápido iba, tropiezo con una piedra y me voy de cabeza al suelo. Me levanto con dolores en el pecho y sobre todo en el cuádriceps izquierdo. Me costará recuperar el ritmo de bajada que, aunque irá aumentado progresivamente, ya no volverá a ser igual en toda la carrera. 


Una vez sobrepasado el punto de avituallamiento de Fuente de la Reina alcanzo a Ricardo, pero enseguida comienza la última subida del día, y vuelvo a perder su rueda. La llegada al Puerto de la Fuenfría se hace larga, ya que la ascensión tiene rampas realmente fuertes. Al llegar arriba se respira un ambiente estupendo. Los senderistas y ciclistas de montaña que en el día de hoy han salido por esta zona nos animan con fuerza.

El último tramo de 4 kilómetros es un sube y baja constante hasta que, abandonando la ancha pista, tomamos un sendero a la izquierda con mucha pendiente. Se trata de una bajada técnica con piedras y raíces. A pesar de no estar en mi mejor momento, adelanto a varios corredores, hasta que en el kilómetro 22 vuelvo a dar alcance a Ricardo. Ni un minuto nos separa en la línea de meta, así que podemos decir que después de salir juntos y hacer cada uno su carrera, hemos llegado también juntos. 


Ha sido una bonita carrera, pero en este caso, se me ha hecho más dura de lo previsto. No es ningún misterio que hay que llegar al día de la competición descansado y bien alimentado. De manera que, de cara a las siguientes, me aplicaré mi propio consejo para poder terminar algo mejor. 

Hoy han subido a ver la carrera Eva, Elena, Alejandro, Isa y Curtis. Sus ánimos al llegar a los metros finales han sido lo mejor de la mañana. Así que, para celebrarlo, nos vamos a Moralzarzal a tomar unas cervezas, donde a lo largo de tarde se nos unirán Lidia, Alberto y sus tres hijos. Será la segunda carrera del día, donde esta vez, participaremos todos. 


Comentarios

  1. Mu grande Jesús! Entonces hubo: "Se va el chaval, se va por el barranquillo"?? Madre mía si es que no inventas ná güeno.
    Un abrazo

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  2. Jajaja, ya te digo..........menuda piña me dí!!

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