CROSS TRES REFUGIOS 2011

El 3R es una carrera de montaña que, desde que conozco su existencia, me ha llamado la atención poderosísimamente. Me han hablado de lo bonita que es, pero también de su dureza. Comparándola con pruebas que ya conozco, incluso la habían catalogado como más dura que el maratón de Madrid.

Pues bien, el domingo 22 de mayo a las 9:00, me encuentro junto a Ricardo e Iñaki en la línea de salida. No estoy especialmente nervioso, pero si un poco asustado. La temperatura es estupenda, el cielo despejado y el viento en calma.

Respecto a material, después de mucho dudar, me decido por no llevar nada de abrigo, y en lugar de la mochila con la bolsa de agua, utilizaré la riñonera donde llevaré la botella y las barritas y geles necesarios.

Suena la bocina y empieza la carrera desde el propio albergue Peñalara. Los primeros metros discurren por la carretera hasta el Puerto de Navacerrada, donde girando a la derecha seguiremos por la carretera que asciende a la Bola. En unos 200 metros nos despedimos del asfalto hasta el final del día.

El camino sube en línea de máxima pendiente hacia el alto de Guarramillas. Durante esta subida, así como en la bajada y subida a Maliciosa, me sorprendo manteniendo un ritmo constante y contenido. Todos los consejos que me han ido dando, ocupan en estos momentos mi cabeza, e intento no forzar pensando siempre en la parte final.

El comienzo de la bajada de Maliciosa es bastante técnico, y trato de seguir economizando mis fuerzas. Aun así, en la segunda parte de la bajada las piernas me piden que me suelte y subo un punto la velocidad. En este momento adelanto a Ricardo y un poco más abajo a Iñaki, que me habían sacado algún minuto en las subidas a Bola y Maliciosa.

Continuo adelantando corredores y en la llegada a Canto Cochino me encuentro bastante optimista. Se ha terminado el descenso más duro de la jornada y estoy muy entero. Como, hidrato y continúo por la autopista de la Pedriza en dirección al Collado Cabrón, que alcanzo casi sin darme cuenta.

Estamos en la mitad del recorrido y me dicen que voy en el puesto 177. Llego con muy buenas sensaciones, así que me dejo llevar y comienzo un descenso realmente rápido. Pero cometo  un error y me salto unas marcas en el camino. Tendré que retroceder unos 800 metros para retomar el recorrido correcto.

Una vez solucionado este imprevisto, en el que nos vimos involucrados 8 corredores, formaremos un grupo que, en agradable conversación nos llevará hasta el control de Charca Verde. Una ancha pista hasta el comienzo de unas escaleras, y principio de la ascensión final hacia Bola.

Cruzamos el rio por un puente de madera, y en su salida, al subir un alto escalón, sufro un calambre en la parte posterior del cuádriceps que hace que me tenga que parar y estirar durante unos minutos.

Todas las energías que había ido guardando durante la primera parte de la carrera, se van acabando con una velocidad tremenda. A pesar de todo, llego al Puente de los Manchegos bajo una tormenta de granizo impresionante, dando alcance e incluso sobrepasando a algunos de los corredores que me adelantaron con anterioridad.

Pero a partir de este punto mi ritmo baja cada vez más, hasta el punto que, en las últimas rampas del Ventisquero de la Condesa, sufro como no recuerdo haberlo hecho nunca en montaña. La llegada a Bola es un gran alivio, pero todavía queda la bajada al puerto.

Me defiendo bastante dignamente y, una vez alcanzado el asfalto de la carretera, intento aumentar el ritmo para que no me adelante otro corredor. Sobre esfuerzo que pagaré con otro calambre que me hará parar a estirar. Finalmente me dejo caer por la carretera hasta la meta que cruzo emocionado, como empieza a ser costumbre.

Tiempo final 5 horas, 36 minutos y 57 segundos. En algo menos de 3 minutos llega Ricardo, que me ha recortado mucho tiempo en la última subida y mejora su marca del año pasado en 14 minutos. Y en otros 6 minutos más llega Iñaki, mejorando su marca en casi 30 minutos.

Las conclusiones, las esperadas. Carrera durísima, no tanto por la distancia sino por el desnivel salvado, donde es importantísimo regular desde el primer minuto. Igualmente importante es no cometer excesos en forma de acelerones o sobre esfuerzos y por supuesto, no descuidar la alimentación e hidratación.


Comentarios

  1. Jo, marca la carrerita, ¿eh? Enhorabuena por tu magnífico debut.

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  2. La verdad es que si.......pero ya tengo ganas de más!! ;-)

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  3. Enhorabuena, eres un máquina!!. Menos mal que estás tú para justificarnos a los que nos quedamos tomando cañitas :)

    besos, isa

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