domingo, 12 de junio de 2016

MARATÓN ALPINO MADRILEÑO 2016

Cuando a las 8 en punto de la mañana llego a Cercedilla, me pregunto si no me habré confundido de carrera. Este año el MAM es Campeonato y Copa de España de carreras por montaña, y esto se nota. Están presentes todas las selecciones autonómicas, y por lo que parece, el nivel será muy alto. Así que, esta vez en la plaza de toros, me situo en la parte trasera del pelotón, junto con el resto de corremontes populares.


La salida es muy rápida, y en pocos momentos dejo de correr hasta alcanzar el Puerto de Navacerrada. Lugar donde relleno los bidones y cojo algo de fruta, mientras avanzo con la mirada puesta en Bola, final del primer y largo ascenso del día. Las sensaciones no son malas, corro siempre que el terreno lo permite, e intento ir reservando pensando siempre en el resto del recorrido.


Una vez pasado el avituallamiento, comienza el descenso hacia Cotos. Poco a poco voy cogiendo confianza y ganando velocidad, para llegar con muy buenas sensaciones y afrontar la subida a Peñalara. En seguida nos cruzamos con los primeros, ya que uno de los cambios del recorrido en esta edición, es la subida y bajada por Dos Hermanas. En una hora y 25 minutos estoy de vuelta en Cotos, pero con sensaciones algo diferentes. Muscularmente bien, sin dolores, pero empiezo a sentirme un poco cansado de más.


Mantego el tipo hasta la base de la subida a Cabezas, pero al encarar la empinada pedrera que enfila la cima, me voy quedando sin fuerzas, y mi paso es más parecido al de un senderista de lo que desearía. En fin, paso a paso, al final llegamos a cumbre, y toca volver a cambiar el chip para comenzar, en descenso, el tramo de Cuerda Larga hasta Bola.


Parece que recupero algo, lo suficiente como para poder aguantar el ritmo de otros tres corredores y llegar a Cercedilla corriendo bastante dignamente. El tiempo final es de 6 horas 35 minutos, el mismo que el año pasado en  2 kilómetros más, 75 puestos mas atrás en clasificación y un cansancio como nunca.....es lo que tiene correr con los buenos!

domingo, 29 de mayo de 2016

CROSS 3 REFUGIOS 2016

Ha sido un momentito solo de bajada....aquí no pasa nada!

Cuidado con el 3R, le decía a Jose hablando de esta carrera, que es muy cañera...y tanto que lo era!! Este año no ha defraudado, conservando su recorrido, desnivel, caracter montañero y dureza. Además, la climatología, como siempre cambiante, ha jugado su papel para no ponernos las cosas fáciles.

Salgo junto a los "Joses" de Parla e Iñaki, pero pronto, cuando apenas hemos dejado la carretera del Puerto, nos separamos para hacer cada uno nuestra carrera. Pensaba salir tranquilo hasta Bola, pero me contagio del ambiente y no me dejo "casi nada" en la primera subida. Después, corta y rápida bajada hasta el Collado del Piornal y sin tregua ascenso a la Maliciosa, primer control de paso. 


Aquí comienza la gran bajada de la carrera. Larga, al principio empinada y técnica para kilómetros mas adelante convertirse en muy rápida y divertida, pero que siempre pasa factura. Aunque no te lo esperes, creas que tienes el recorrido y la distancia controladas, comas y bebas casi lo necesario, te llega ese momento en el que te acuerdas de todo lo que has corrido por los pinares de La Pedriza.

Y en esas me ando, cuando casi sin darme cuenta, y entre pequeños trotes llego al Puente de los Manchegos, punto intermedio de la gran subida del día. Solo quedan unos 3 kilómetros de subida y 500 metros de desnivel positivo para volver a pasar por Bola. Pero se hacen duros, debido a lo fuerte de las rampas y la gran cantidad de agua del suelo. Vamos literalmente chapoteando practicamente toda la subida.


Pero todo termina, y una vez en Bola hay que dejarse el resto para llegar al albergue del Peñalara. Tras algún que otro calambre, consigo mantener un ritmo más o menos decente para llegar a meta en 4 horas y 24 minutos, rozando el top 100....bueno, otra vez será! 


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martes, 10 de mayo de 2016

TRANSVULCANIA 2016

Por qué corremos ultras? Por esto...

Una semana de vacaciones en una preciosa isla, con una maravillosa compañía. Noche tras noche llegar agotados a la cama, después de haber aprovechado el día a tope, visitado rincones impresionantes y disfrutando de una gastronomía sin igual. Hay una mejor manera de aclimatarse y prepararse para una gran carrera?


Por fin ha llegado el tan ansiado momento, y en una caravana de autobuses bajamos hacia el Faro de Fuencaliente. Ya empezamos a oír de fondo la música que, a ritmo de rock and roll, nos va a ir poco acelerando el pulso. Pegado hombro con hombro a Jose, entre alrededor de 1.800 corredores, me sumerjo en mis pensamientos. En estos momentos apenas hablamos, pero nos sentimos acompañados mutuamente, como si nos sobrecogiese un poco de mas el ambiente.


Cuando termina la cuenta atrás y se lanza la carrera, ya se pueden adivinar los frontales de los primeros subiendo en dirección a Los Canarios, mientras nosotros no nos hemos movido del sitio. Trotado tranquilamente rodeamos el faro y enlazamos con un estrecho sendero en el que se producen grandes tapones. Nos lo tomamos con tranquilidad, tenemos por delante muchas horas para correr. 

En una de estas paradas nos encontramos con Davinia, con la que compartiremos un buen trecho de camino a Los Canarios, y con la que más tarde compartiré kilómetros y agradable conversación. La llegada al pueblo y primer avituallamiento es impresionante, nunca había visto algo así. La gente se agolpa a los lados, dejando un pasillo por las empinadas calles por donde es imposible no correr a tope, empujado por el aliento de las cientos de personas que nos animan y aplauden como si fuésemos los primeros. Gracias a todos!!


La siguiente parada es en Las Deseadas, de donde nos separan 10 kilómetros y 1.250 metros de ascenso sin tregua. Se trata de un sendero que pasa muy cerca de los cráteres de diferentes volcanes. Es algo increíble, imposible no quedarse perplejo, sobre todo al ver aparecer entre las nubes al Teide. Momentos únicos, que recuerdo mientras voy bajando hacia el avituallamiento de El Pilar, donde esperan nuestras familias y amigos. Momento en el que me cambio las zapatillas, puesto que ha llegado el momento de correr.


Casi 7 kilómetros de pista ancha en ligero ascenso, donde no dejo de correr en ningún momento, y llegamos a El Reventón, Rápido avituallamiento y a por las duras pendientes que, tras pasar por un punto de control médico, nos conducirán hasta el Pico de La Nieve. En bastantes tramos coincido con Davinia, y compartimos vivencias de esta y otras carreras. Y es en este punto donde, como tenía pensado, comienza mi carrera. Me hidrato bien, lleno los bidones, y salgo a tope hacia el Pico de la Cruz. Hasta ahora iba un poco por encima del peor horario previsto, pero rompiendo con esa tónica, empiezo a rebajar minutos y acercarme poco a poco a las previsiones óptimas.


Tras dejar atrás las rampas más duras, y sin dejar de adelantar a multitud de corredores, llego al Roque de los Muchachos, el punto más alto de la carrera, donde ya "solo" queda bajar. Todo va encajando, y me encuantro con muchas fuerzas, así que, sin perder la concentración comienzo este nuevo tramo hasta la Torre del Time. Bajo rápido, disfrutando, repasando mentalmento cómo quiero que me salga el resto. Y sin apenas darme cuenta he recorrido los primeros 1.200 metros de bajada. Por delante, otros 1.500 desnivel, con rampas fortísimas y terreno cambiante, y en pocos tramos fácil.


Pero ahora si, ya veo el Puerto de Tazacorte. Un zigzagueante sendero empedrado, y prácticamente estará hecho. Un pequeño respiro y me lanzo a tumba abierta jaleado por la gente que anima en cada curva. Bajando unos largos escalones llego a la playa y me encuentro con Eva. Me vuelve a trasmitir su inagotable fuerza, y salgo rápidamente buscando el Barranco de las Angustias.


No paro de correr, no pienso en nada mas que en no detenerme, pero las durísimas rampas que suben hasta Los Llanos de Aridane me hacen ponerme a caminar. Pero en cuanto la pendiente se hace un poco mas leve, vuelvo a correr. Y cuando tras realizar un giro a la derecha veo la inmensa recta que tanto esperaba ver, aprieto los dientes, y aguantando el dolor de piernas, corro sin dejar nada, cada vez mas rápido.

Es el momento de dejar aflorar las sensaciones, de que se encharquen los ojos, de dejarse llevar y disfrutar del momento. De agradecer a Jose su compañía y buen humor, a Vanesa, además de admirar su fortaleza, los días pasados en la isla. A Ariadna y Hugo los buenos momentos que han pasado con Elena y Alejandro, y a ellos, como no, su incondicional apoyo. A Borja y Desy, su sonrisa y paciencia infinita. Y como no a Eva, siempre ahí. Siempre positiva. Siempre firme y cariñosa. Siempre SI.


Pero haciéndome volver a la realidad, se encuentran Alejandro y Elena esperándome en la última curva, para acompañarme, como ya es costumbre, a cruzar la linea de meta. Linea de meta absolutamente atestada de gente animando, y empujandonos a cruzar el arco de meta en 12 horas y 19 minutos. Gran carrera de impensables contrastes, grandiosos paisajes  y desbocadas emociones. Sin duda, volveremos.




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sábado, 2 de abril de 2016

GENARO TRAIL 2016

Diferentes motivaciones las que hoy nos reúnen para correr la Genaro-Trail, en El Berrueco. En principio se trata de un entrenamiento de calidad y un test de material y preparación, con la vista fija en nuestros objetivos de temporada. El día se presenta frío, pero con previsiones de temperaturas agradables según pasen las horas, y con un cielo azul precioso.

Puntuales todos, recogemos los dorsales y nos preparamos para la salida. Tras alguna foto, pasamos a la zona de salida y, sin apenas tiempo para pensar en ello, nos toca ponernos a correr. Comenzamos tranquilos, controlando el ritmo en las bajadas y caminando en las subidas. En momentos es complicado, ya que el terreno invita a dejarse llevar y el paisaje es también motivador.


Rápidamente llegamos al primer avituallamiento, donde con calma rellenamos líquidos y comemos algo ligero. Los 12 kilómetros que nos separan del próximo son bastante rápidos. Largas bajadas se suceden, y pronto nos encontramos gestionando fuertes rampas de ascenso para llegar al precioso pueblo de El Atazar. 

Tras unos minutos de parada, proseguimos por una amplia pista forestal en continua bajada, para unos kilómetros mas adelante, acometer la subida mas larga del día, también por dicha pista. Una vez coronado el punto mas alto del recorrido, sobre los 1.250 metros, comenzamos un rápido descenso hasta Robledillo de la Jara, en el kilómetro 34, donde se encuentra el último avituallamiento y el final del recorido Advance.


Trotando tranquilamente y en agradable conversación, nos despistarnos y nos pasamos un cruce de caminos, que nos hará dar un rodeo de alrededor de un kilómetro extra. Hasta el kilómetro 40 seguimos juntos, pero en este punto, Jose Luis prefiere mantener un ritmo mas conservador, y nos anima a adelantarnos y apretar un poco en los últimos 10 kilómetros.

Se trata de una pista prácticamente llana, con largas rectas y algún repecho. Nos imponemos un ritmo vivo y mantenido, que se irá incrementando poco a poco con la motivación extra de ir adelantando a cada vez más compañeros. Así que, tras un intenso sprint en la última subida del circuito, llegamos a la meta en poco más de 6 horas y 12 minutos. Unos huevos fritos acompañados de un buena cerveza completan un día de muy buenas sensaciones.


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domingo, 28 de junio de 2015

GRAN TRAIL PEÑALARA 2015

Entonces, no me puedo retirar?


A las 23:30 estoy entrando en el polideportivo de Navacerrada para dejar una bolsa con material para Rascafría. Las predicciones son de mucho calor, así que mi estrategia de hidratación la tengo muy pensada. Dos días bebiendo alrededor de 3 litros de isotónico, llevar un litro encima y beberlo todo antes de cada avituallamiento, y en cada uno de ellos recargar agua, añadir sales, y beber 4 o 5 vasos de líquido adicional.

Todo esto, además de los ritmos que me gustaría llevar en cada tramo de la carrera, lo que voy a comer y en que momento, rondan mi cabeza mientras paso el control de material y de chip, antes de entrar en el recinto de salida. Comienza la cuenta atrás y salimos todos corriendo con la vista puesta en la Maliciosa.


Corriendo rápido, y casi sin descanso hasta la propia fuente de la Campanilla, donde me paro apenas un par de segundos para beber un trago. Pero que es esto, un ultra o un kilómetro vertical? Casi 20 minutos menos que el año pasado he tardado en recorrer los primeros 8 kilómetros y 1.100 meros de desnivel. Pero bueno, la verdad es que me encuentro bien, y no voy forzado.

Comienza el descenso hacia La Pedriza, y lo afronto con precaución, ya que a lo complicado del terreno se une la noche. Atravesaremos hasta La Hoya de San Blas, pasando bastante calor, pero sin dejar de correr mas que en las subidas mas pronunciadas. Total, que saliendo de este control, ya llevo 25 minutos de adelanto sobre el mejor horario que había previsto, y mi percepción es de ir reservando. 


Con estas sensaciones afronto los 13 kilómetros de subida al Puerto de la Morcuera, que hago corriendo en muchos tramos. Ahora toca un largo descenso por pista hasta el Puente del Perdón, donde enlazamos con un carril bici hasta el kilómetro 53, ya en Rascafría. Paro en el avituallamiento, pero en escasos 3 minutos he salido cambiado, comido y bebido, con la intención de no perder ni un minuto de los 60 que ya le he robado al crono.

Pero aquí la cosa cambia, y mis sensaciones empiezan a ser regulares. Como, bebo, bajo el paso, intento correr un poco, pero no hay manera. No encuentro una cadencia que me resulte cómoda, y mi ritmo cada vez es más lento. Pero llego al avituallamiento del Puerto de Reventón, y parece que me recupero, y vuelvo a correr en los tramos menos empinados de camino a Peñalara. 


En este tramo me encuentro con Jose Antonio, y me dice que voy entre los 100 primeros. No puede ser! Me animo y corro sin parar hasta el comienzo de la trepada a Claveles. Ahora, en cada paso me pesan más los pies, y me cuesta un gran esfuerzo llegar a Peñalara. Hay mucha gente animando, y me vuelvo a llenar de fuerzas para la bajada hasta la Granja.

Pero se me agotan las energías enseguida, y en lugar de disfrutar de este precioso descenso, sufro en cada paso que doy, me resbalo, tropiezo, incluso hago tramos andando. Pero esto no puede ser, no puedo entrar en La Granja caminando! Así que me engancho a un grupo de tres, y apretando los dientes llego al avituallamiento del kilómetro 81 manteniendo un ritmo mas que aceptable.


Allí están esperándome Eva y Arturo, que entusiasmados me dicen que voy alrededor del puesto 85, a lo que les respondo desesperado, "entonces, no me puedo retirar?". Por primera vez en 13 horas me siento, exhausto, y como y bebo abundantemente. Eva me ofrece cambiarme de zapatillas, o de calcetines, algo de bebida o crema solar, pero nada me viene bien. Finalmente, me pongo en pié. Parece que he recuperado algo de fuerzas. 

Acompañado de Arturo salgo corriendo, con buen ritmo, incluso adelantando corredores. Pero el espejismo dura apenas 4 kilómetros, y me paro. Ando, despacio, sin fuerzas en las piernas. Arturo lo intenta todo para que me recupere, desde una siesta de 10 minutos, hasta un café, pero no hay manera. Como puedo, llego a Los Asientos, donde en un rato llegará Eva. 


Ella también lo intenta, de todas las maneras que imagina, pero mi cabeza, cansada de luchar contra mi cuerpo durante horas, tiene la decisión tomada. Tras 88 kilómetros, acaba mi aventura este año, Probablemente el exceso de ritmo ha hecho que la carrera termine aquí. Aun así, me vuelvo contento, con la sensación de haberlo intentado, haberme entregado y de haber competido. Pero a veces, estas cosas pasan.